El Papa a su llegada a Nairobi Kenia. (ACI)
El Papa a su llegada a Nairobi Kenia. (ACI)

El Papa Francisco, en su primer discurso en Kenia ante las autoridades del país, habló de la violencia, el terrorismo, el cuidado de los jóvenes y del medio ambiente y en la lengua local, el suajili, dijo: “Mungu abariki Kenya!” (¡Que Dios bendiga Kenia!), lo que fue aplaudido efusivamente por los presentes.

Francisco dirigió su primer discurso en África en el encuentro con las autoridades de Kenia y el cuerpo diplomático después de la visita de cortesía al Presidente de la República (Uhuru Kenyatta) en la State House (Casa del Estado).

En ese lugar, bajo una gran carpa colocada para esta ocasión, el Papa señaló que todas las sociedades están llamadas a trabajar por la paz y expresó que el terrorismo se alimenta del miedo, la desconfianza y la desesperación por lo que hay que luchar contra él con “grandes valores espirituales y políticos”.

“En la medida en que nuestras sociedades experimentan divisiones, ya sea étnicas, religiosas o económicas, todos los hombres y mujeres de buena voluntad están llamados a trabajar por la reconciliación y la paz, el perdón y la sanación”.

Después de la intervención del Presidente del país, Francisco dijo que “la tarea de construir un orden democrático sólido, de fortalecer la cohesión y la integración, la tolerancia y el respeto por los demás, está orientada primordialmente a la búsqueda del bien común. La experiencia demuestra que la violencia, los conflictos y el terrorismo que se alimenta del miedo, la desconfianza y la desesperación nacen de la pobreza y la frustración”.

Por eso, “la lucha contra estos enemigos de la paz y la prosperidad debe ser llevada a cabo por hombres y mujeres que creen en ella sin temor, y dan testimonio creíble de los grandes valores espirituales y políticos que inspiraron el nacimiento de la nación”.

El Obispo de Roma, que se encuentra por primera vez en el continente africano, consiguió con sus palabras conquistar a las autoridades del país, que interrumpieron su discurso en varias ocasiones para aplaudirle.

Francisco también les recordó que “el Evangelio nos dice que aquellos a quienes mucho se les ha dado, mucho se le exigirá” por lo que “con este espíritu, les animo a trabajar con integridad y transparencia por el bien común, y fomentar un espíritu de solidaridad en todos los ámbitos de la sociedad”.

“Kenia es una nación joven y vibrante, una sociedad de gran diversidad, que desempeña un papel significativo en la región”, dijo el Papa. “En muchos aspectos, su experiencia de dar forma a una democracia es compartida por muchas otras naciones africanas”, añadió.

Kenia “es también una nación de jóvenes. Espero encontrarme con muchos de ellos estos días, hablar con ellos y poder alentar sus esperanzas y aspiraciones para el futuro”.

Francisco subrayó que ellos “son la riqueza más valiosa de una nación” por lo que “protegerlos, invertir en ellos y tenderles una mano es la mejor manera que tenemos para garantizarles un futuro digno de la sabiduría y de los valores espirituales apreciados por sus mayores, valores que son el corazón y el alma de un pueblo”.

Por último, les exhortó a preocuparse por las necesidades de los pobres así como “las aspiraciones de los jóvenes y una justa distribución de los recursos naturales y humanos con que el Creador ha bendecido a su país”.

El Presidente, a su vez, pidió al Santo Padre oraciones por Kenia para superar los conflictos y problemas que sufre el país. El Papa, en el encuentro privado que mantuvo antes con él, le regaló una reproducción de un diseño del artista italiano Lorenzo Bernini de la Basílica de San Pedro realizada en 1645 y proyectada por él mismo.

Apenas terminó el encuentro con el Papa, una torrencial lluvia comenzó a caer sobre la ciudad.

NAIROBI, KENIA/ACI

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