La Corte Internacional de Justicia (CIJ) comunicará “en breve” los próximos plazos que Chile y Bolivia tendrán en el juicio por las aguas del río Silala, dijo este miércoles la agente chilena ante el tribunal internacional, Ximena Fuentes.

El juez presidente de la CIJ, Abdulqawi Ahmed Yusuf, había convocado a ambos países para escuchar sus posiciones y determinar si el proceso debe continuar con una segunda ronda de alegatos escritos o pasar directamente a la fase de vistas orales.

La representante chilena explicó a los periodistas congregados frente a la CIJ que su país quiere “que el caso avance rápido” porque la evidencia presentada por Santiago es “contundente”.

Preguntada por si Chile tiene la intención de presentar una réplica, lo que alargaría la fase escrita del proceso, Fuentes explicó que su país no la necesita, pero que la contrademanda presentada por Bolivia puede requerir “una alegación escrita adicional”, que sería “muy breve”.

Santiago demandó a La Paz ante la CIJ en 2016 para que el tribunal determine el acceso al uso de las aguas del Silala en la zona limítrofe entre ambos países, pero Bolivia presentó el pasado agosto una contrademanda por el mismo asunto que complica el caso, dijo hoy el agente de este país, Eduardo Rodríguez Veltzé, al salir de la reunión.

El representante boliviano explicó que el litigio trata tanto el derecho al uso de las aguas del Silala como su naturaleza, pues Chile mantiene que es un río internacional, mientras que Bolivia asegura que el cauce de agua se desvió artificialmente por unas obras de canalización hechas por una empresa privada chilena en territorio boliviano a comienzos del siglo XX.

La agente chilena explicó que dichos trabajos se hicieron para que no se contaminase el agua y negó que la contrademanda presentada por Bolivia complique el proceso judicial.

“El agua desciende por la pendiente del terreno, que es bastante fuerte, y solamente puede bajar hacia el territorio de Chile. No hay ningún desvío artificial, como señala Bolivia”, concluyó Fuentes, por lo que “ambos estados tienen derecho a un uso razonable y equitativo de esas aguas”.

LA HAYA, PAÍSES BAJOS/Agencias

Tu comentario